lunes, 12 de junio de 2023

Mi duelo (YO)

Acá estamos otra vez, vomitando palabras que se me vienen cruzando por la cabeza hace días, a ver si con escribirlas dejan de dar vueltas por el marote, o si todo este procesos empieza a doler un poco menos.

De un día para otro ella decidió que necesitaba alejarse un tiempo... ¿Cuánto es un tiempo? ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Tres meses? Yo siempre pensé que la gente que pedía un tiempo, era porque no tenía el valor suficiente para cortar la relación DE UNA, sino que lo hace "con un tiempo", mientras en ese tiempo una parte sigue esperando, quizás la otra hace el duelo. 

Hace semanas que estoy de duelo, si bien ésta vez no se murió nadie por suerte, estoy en un duelo emocional, aceptando que alguien a quien yo amo (Demasiado quizás) decidió no ser más parte de mi vida (al menos no como yo lo necesitaba/esperaba, muy egoísta de mi parte). 

Pienso en Gabriel Rolón y su idea sobre los duelos: "Ningún duelo es igual a otro. En primer lugar porque cada persona es diferente y vive sus pérdidas de un modo único. Pero incluso para esa misma persona cada una de sus muertes o pérdidas va a impactarlo de modo distinto. El Duelo es un territorio oscuro, misterioso, casi inaccesible. Una conmoción que nos sorprende, nos toma desprevenidos y cambia nuestro entorno en un instante. No importa lo preparados que creamos estar para enfrentar una pérdida, esa preparación jamás será suficiente. Cuando ocurre, todo se desmorona y por un tiempo nada tiene sentido. Algo se quiebra en nosotros, el mundo se derrumba y nos muestra su aspecto más cruel... es una guerra intima." (Ya leí su libro sobre el tema hace un par de años, quizás ahora deba volver a leerlo). 

Cuando nos deja un ser amado también pasamos por un duelo, porque si bien la persona no murió, la perdimos. Y en mi corta experiencia, éstas son las más dolorosas, ya que sé que la muerte no tiene solución, pero el final de una relación con alguien que amamos si podría haber tenido una solución...o no.

Mucho se habla de las etapas del duelo, algunos dicen que son 3, otros que son 5 o 7, hay muchas "teorías", pero en la práctica mis etapas van y vienen durante cada día. En estos últimos días (y semanas) tengo tremendo torbellino de pensamientos y de sentimientos, paso de negación a la depresión, luego por unos minutos estoy con la aceptación, para darle paso a la bronca e impotencia...y volver a empezar. 

Que estemos en invierno en este hemisferio del planeta tampoco ayuda, ya que después de odiar ésta estación del año durante la mayor parte de mi vida, a su lado los inviernos no fueron tan malos como lo eran antes de conocerla. 

Todo el mundo me dice: "Es cuestión de tiempo", yo lo sé muy bien, lo que no saben ellos/as es que para una persona tan ansiosa como yo, el tiempo pasa muuuuuuuuuuuuuuuuuuyyyy lento. Intento mantenerme ocupada, sigo con mi vida, trabajo, salgo, hago cosas, veo gente, pero muchas de estas actividades con su compañía se disfrutaban más. Ya sé, es cuestión de tiempo el acostumbrarme que ella ya no está más a mi lado, tengo que acostumbrarme a esta soledad... 

En este duelo estoy procesando no solo el haberla perdido a ella, sino también a toda su familia, al gato (si, también extraño a ese gato, siendo que nunca me gustaron los gatos) y a todos los sueños y proyectos que teníamos juntas, porque siento que nos quedaron muchas cosas por vivir. 

No es fácil el día a día, el ver un meme o un vídeo de Messi y aguantar las ganas de enviárselos, de comentar algo que vi en hyh, el buscarla cuando me doy vuelta en la cama durante la noche, el esperar que suene la llave en la puerta por la tarde a la hora que solía volver a casa, esperar sus mensajes contándome como va su día o hablar para ver qué cenamos, extraño su voz, sus besos, sus caricias, su sonrisa, su cuerpo, su calor... extraño tanto que realmente se convierte en un dolor físico insoportable por momentos. 

Ella se llevó una gran parte de mi, una parte que yo le entregué al enamorarme y que sé que no va a volver, porque sé que una vez que pueda terminar de transitar este duelo no voy a ser la misma persona, sé que ella ya no es la misma persona. 

Parte de la aceptación es llegar a casa, abrir la puerta y ver que Rufino no está esperando para escaparse, ver que algunas de sus cosas ya no están en casa, y pensar que en breve se van a ir el resto. 

Ya no lloro tanto como los primeros días sin ella, pero sigo llorando, de a ratos, cuando me acuerdo de algo que vivimos juntas o cuando me doy cuenta de que nada va a ser igual, es normal, parte del duelo, porque puedo no haberme mostrado sensible nunca, pero esto sacó mi lado más vulnerable a flote. 

A veces me pregunto si habrá leído lo que escribí hace poco, si leerá algún día esto o lo siguiente que pueda llegar a escribir, me pregunto tantas cosas que no me animo realmente a preguntar en voz alta (o por escrito) porque no sé si estoy preparada para escuchar la respuesta. 

Hay que seguir con la vida, un día a la vez... 



Escrito en Junio 2023 por Flavia A. Moar



miércoles, 7 de junio de 2023

Mi primer 7 sin vos (YO)

Hoy también me levante angustiada, miré el reloj y vi que es 7 de Junio, y es el primer 7 después de 52 meses que no voy a poder decir "Feliz cumple mes" ni tampoco voy a recibirlo, extraño esa "pelea" por quién saludaba primero a la otra, pero tengo que entender que lo que no funcionaba no había que forzarlo más.

Decidí entrar a su instagram, y vi que tenía menos fotos publicadas que hace unos días, como ella no borro a mis amigos (y mis amigos tampoco la borraron) les pedí que me pasen captura, y ahí lo vi, vi que borro todas nuestras fotos juntas. Vi y entendí que hace tiempo me borró de su vida, de su corazón siento que ya lo hizo hace meses y yo nunca lo quise ver. 

Necesito que pasen las horas rápido, en este día donde se me volvieron muchos recuerdos a la cabeza, intento pensar en todo el trabajo que tengo que hacer, en que tengo que ir al médico, luego jugar al fútbol, pero en el medio de todo este torbellino mental me preguntó Tan fácil se olvido de mi? De todo lo que vivimos, de todo lo que soñamos juntar??? Tan fácil puede hacer el duelo una persona? Claramente su duelo lo empezó hace tiempo... 

Ya vendrán otros 7 de cada mes, que quizás me encuentren parada desde otro lugar, pero hoy no, hoy me permito extrañarla, extrañarnos y hasta extrañar a ese gato que se convirtió en parte de mi familia, de mi día a día. Aunque sé que ella ya no me extraña. Los sentimientos no tienen un interruptor, sino sería todo más fácil y menos doloroso. 

Tendré que aprender a sacarle el significado emocional a las fechas, a las que pasaron, a las que vendrán, que la vida es el hoy y no puedo vivir de recuerdos, lo cual no significa que vaya a olvidar aquellos lindos momentos. 

Para quienes no saben, todo empezó el 7 de Febrero de 2019, un día que hasta las 17hs fue normal y tranquilo, donde ni me esmeré en producirme (vestirme) para aquella primera cita, porque si a alguien le tengo que gustar, tiene que ser por lo que soy internamente y no por cómo me puedo llegar a vestir de vez en cuando. Luego fueron pasando los meses, el tiempo pasó muy rápido gracias a los buenos momentos, tan veloz que muchas veces yo no podía creer que hubiéramos pasado más de 4 años juntas, porque ese tiempo me parece insuficiente, porque siento que aún nos quedaba mucho más por vivir, por compartir. 

Como dijo Mario Benedetti: "Nadie nos advirtió que extrañar es el costo que tienen los buenos momentos", pero es el riesgo que corremos al entregarnos por completo al conocer a alguien e intentar compartir la vida, o una parte de la misma. 

En mis 35 años tuve pocas parejas, porque siempre me costó entregarme por completo, y ésta vez lo hice, no me arrepiento por más que hoy me duela hasta el alma, si es que existe el alma. 

No les voy a mentir, tengo ganas de mandarle un mensaje de "Feliz NO cumple mes", porque estoy casi segura que este día para ella va a pasar como si nada, es lo que pienso, pero no lo que quiero sentir, nunca lo voy a saber porque decidí dar un paso al costado en su vida, ya me demostró que SOLA estaba bien, tranquila sin mí, decidí no escribirle ni molestarla más. No voy a insistir en quedarme donde no me extrañan, donde no me aman.

No voy a mentirme a mi misma, cada vez que llega un mensaje a mi celular espero que sea ella, deseo que me escriba que me extraña, que quiere volver a intentarlo, pero ese mensaje no va a llegar y pasan las horas, pasan los días y se pasa la vida. Sé que va a llegar un día en el que ya no espere ese mensaje, en el que no me acuerde de NUESTRAS fechas importantes.

Me vienen a la cabeza unas palabras de Gabriel Rolón: "Vivir es estar expuesto, expuesto a enamorarse por ejemplo, y el AMOR es exponerte a sufrir". Y no está en mis planes dejar de exponerme, cuando logre reponerme de este amor, porque aún tengo muchos sueños por cumplir. Porque con todo el amor que siento HOY tengo que dejarla ir, que sea feliz aunque sea sin mi compañía, solo deseo que ambas seamos felices aún si nunca más nos volvemos a ver... 

Sé muy bien que nadie necesita a nadie (ni nada) para ser feliz, pero también sé que la vida es MEJOR cuando es COMPARTIDA, y a mí me hacía más feliz compartirla con ella, hasta que me di cuenta que ella ya no era la chica de la que me había enamorado, de que ella ya no me miraba enamorada.  

Creo que no hay nada más doloroso que amar mucho a alguien y tener que dejarla ir porque ella ya no te ama... 



Escrito en Junio de 2023 por Flavia A. Moar



lunes, 5 de junio de 2023

Cuando el amor no alcanza (YO)

Hace mucho que no me sentaba a escribir mis sentimientos (y pensamientos), pero la verdad es que cuando estoy bien no me inspiro, y así estaba, al menos hasta hace una semana. 

Siempre me considere una persona fuerte, la vida a todos nos da muchos golpes, y yo no soy la excepción, pero de esos golpes siempre intenté encerrarme en mi misma, para que nadie me viera llorar, porque me enseñaron que eso es signo de debilidad. 

Y acá me encuentro hoy, llorando sin casi poder respirar, sin saber si es angustia, bronca, impotencia, tristeza, melancolía o un ataque de pánico. Acá estoy yo intentando borrar todo el amor que tenía para compartir con ella, sin saber que con todo lo que ya le había dado la termine ahogando. 

Quienes me conocen saben que soy arisca, seca, que no suelo dar abrazos y también me cuesta mucho escuchar, pero que cuando me necesitan ahí voy a estar. Y acá estoy yo necesitando de mil abrazos que me ayuden a curar algo que se rompió hace meses y no pude reparar (porque dos no pueden lo que una no quiere, y ella no quería). 

Sigo creyendo que la vida está para ser compartida, con alguien que camine a tu lado, con quién duermas y sueñes despierto. Ninguna relación es fácil, en todo camino hay baches, pero los mismos no tienen por qué detener tu marcha, o si, depende de la voluntad de quienes estén transitándolo. 

Hace muchos años que busco a esa persona que se anime a caminar a mi lado, bancando mis defectos, mientras me ayuda a mejorarlos. Y hace cuatro años pensé que había encontrado a ESA PERSONA, me van a decir que “nada es para siempre”, “que todo lo bueno en algún momento termina” y yo sé muy bien la teoría, pero nadie me sacó la ilusión de que “y si es ella?”. 

Una tarde de verano hace cuatro años nos encontramos por primera vez, yo iba sin muchas ilusiones, ya que venía de varias decepciones, pero el destino quiso que la espere JUSTO frente a la puerta de su casa y que nuestro primer cruce de miradas fuera mágico, la vi, me vio, nos vimos y la sonrisa no la pude disimular. Nunca voy a olvidar como estaba vestida ella, ni lo primero que me dijo. 

Les voy a ser sincera, yo siempre tuve una larga lista de requisitos para buscar a mi persona especial, no buscaba ni mi media naranja, ni mi alma gemela, y si bien ella solo cumplía la mitad de esos requisitos me demostró lo errada que estaba con el resto de los puntos en mi lista. 

Ese primer encuentro no fue suficiente, me quede con ganas de más, no lo voy a negar, pero fue perfecto, al menos para mí, porque me dejó con la esperanza de muchos encuentros más. 

Luego de ese primer encuentro fueron muy pocas las noches que no pasamos juntas, las cuales en su mayoría fueron por fuerza mayor. Quizás esas noches separada que pasamos al principio fueron necesarias para extrañarnos un poco, extrañar también es necesario. 

Fueron años de aprendizaje, de crecimiento, de trabajar para intentar ser mejor persona y pareja. Vencí muchos miedos y por un tiempo trabaje mis defectos, pero con el tiempo y la rutina me dejé estar, nos dejamos estar. Entre las responsabilidades y la pareja deje de ir a terapia, dejé en parte porque pensé que todo estaba bien, lo equivocada que estaba. 

Pasamos más de mil días juntas, más de mil “buenos días” y “buenas noches”, unas simples palabras, palabras que hoy no tengo y que duele no escucharlas de ella. Hubo peleas, es verdad, pero todas las supimos remontar, hasta que ya no.

El amor no se puede medir, pero en toda relación siempre hay una parte que ama más, esto puede ir rotando con el tiempo (A veces ama más una persona y a veces ama más la otra), el problema es cuando una de las partes deja de amar. 

Cuando pensaba que todo era perfecto, que estábamos construyendo algo que ambas deseábamos, parece que los cimientos fueron hechos de arena. Otra crisis pensé, y perdone algo que en otra ocasión no hubiera perdonado, y seguí luchando por la familia que formamos y por los sueños que estábamos logrando, hice todo lo que estaba a mi alcance para volver a recuperar la luz en su mirada, de tanto que hice termine perdiéndola completamente. 

El problema no está en lo que hice (o en lo que no hice), sino en lo que no dejé que ella hiciera, pensaba que la ayudaba y en cambio la estaba acorralando sin quererlo. 

Si pudiera cambiar algunas cosas que hice, lo haría. Pero el tiempo no se puede volver atrás, lo que hicimos no podemos cambiarlo, solo podemos intentar remediarlo en el presente para pensar en un futuro, pero si lo que pasó no es perdonado por una de las partes no hay nada que se pueda remediar. Sé que tuve errores, muchos quizás, pero en cuanto los reconocí los intente transformar. Hoy sé que no lo hice a tiempo, ni fue suficiente.  

En una relación el amor tiene que ser mutuo, fluir, si a una de las partes se le apaga la llama interna hay que dar un paso al costado, porque si solo un miembro del equipo sigue amando/remando el barco se va a hundir igual. 

No soy perfecta, y nunca lo voy a ser, ya que nadie es perfecto. Quizás mi amor estaba en otra sintonía, no vibraba como ella necesitaba. Me guardaré todos los mejores momentos que pase a su lado, que por suerte fueron muchos. Me guardaré todo el amor que tenía su nombre porque cuatro años no fueron suficientes, pero si necesarios. 

Me quedo sobre todo con dos recuerdos grabados a fuego dentro de mí: con aquel primer beso y con la última vez que hicimos el amor… 

Solo sé que la sigo amando, deseando, pero solo es cuestión de tiempo para superar el dolor que siento hoy por no ser correspondida, por haber sido engañada… Otra burla que el destino tenía planeado para mí… 

Es cuestión de tiempo para poder analizar, observar, sanar, aprender… y luego volver a empezar la búsqueda de alguien con quien caminar de la mano por la vida. 



Escrito en Junio 2023 por Flavia A. Moar





sábado, 13 de enero de 2018

Amistad entre mujeres (YO)

¿Nunca les pasó que no se dan cuenta de sus verdaderos sentimientos hasta que llega otra persona y les dice: "Che ¿Qué onda con _ _ _ _ _ _ _?" A lo cual automáticamente respondemos: "Nada, solo somos amigos/as". Y de repente FLASH, en un micro-segundo de lucidez piensan "¿Por qué solo somos amigas?". Y comienzan a analizar todas las cosas que tienen en común, en todo lo que se conocen, los momentos compartidos, todo lo que les gusta o no de esa persona, esa confidencialidad, etc... Y se preguntan: "¿Por qué no intentar tener una relación amorosa?", pero aparecen los típicos miedos, el saber que si la encaras y confesas tus sentimientos más profundos y te dice que NO la amistad ya no va a ser la misma, si te dice que si y en el tiempo no funciona también vas a perder a esa amiga, además de tu pareja. 

Una frase muy conocida y controversial es "No existe la amistad entre el hombre y la mujer" (lo cual llevado a mi caso "No existe la amistad entre mujeres" o en el caso de mis amigos gays "No existe la amistad entre gays" y si esto fuera realmente cierto, todos tendríamos muy pocos amigos o ninguno. Tengo amigas mujeres (algunas "pakis" -heterosexuales- y en su mayoría lesbianas, bisexuales y alguna que otra pansexual hay por ahí). Y es más que obvio que no me confundo SEGUIDO, pero con un par, solo con un PAR... me he confundido. Por ahora... 

A mi me ha pasado ya algunas veces, un par como mencione antes, en mis pocos años de vida... No sé si importa aclarar que me pasó con amigas heterosexuales. 

La primera vez fue hace como 15 años. En su momento no dije nada, solo intenté robar un beso. Eso que vemos que pasa en miles de películas y casi siempre les sale bien al protagonista, pero no, por más que TNT nos diga: "Pasa en las películas, pasa en la vida real", no siempre pasa en la realidad de los simples mortales, o por lo menos nunca me ha pasado a mí. Busque un beso y me encontré con un viento helado, nunca se habló del tema y la relación no volvió a ser la misma. Hoy ella está casada y es madre de familia. Yo solo espero que sea feliz como se muestra en las pocas fotos que sube a las redes sociales. Porque al final de cuentas de eso se trata, de desearle la felicidad a las personas que queremos y/o quisimos, sea teniéndonos a nosotros en su vida o no... Hasta acá yo nunca me vi en un futuro con una mujer, solo era una confusión (eso creía). 

Mi segunda experiencia con una situación así se dio unos tres años después de la primera, cuando pensaba que nunca más me iba a volver a pasar, con una mujer, ya que para mí lo otro había sido solo una confusión... Ahí estaba yo, otra vez sintiendo celos de la pareja de mi amiga, queriendo ser yo quien la besara, la cuidara e intentar hacerla feliz compartiendo todos sus días. Reviviendo sentimientos similares y dolorosos. Pero ésta vez no intente robarle ningún beso, tampoco dije nada. Busqué pelearme por alguna tontería y me aleje, simplemente me distancie e intente seguir con mi vida sin pensar tanto en ELLA, dejar que el tiempo borrara los sentimientos. Ella estaba de novia con un buen pibe (de hecho duraron muchos años juntos, aunque sé que hoy en día ya no son más pareja) y yo no me iba a meter en el medio de su relación, ya que no me gustaría que me lo hagan a mí. Un tiempo después volvimos a ponernos en contacto e intenté explicarle porque me aleje como lo hice, le conté la historia de la primera vez que me enamore de una mujer(que además era mi mejor amiga entonces) a lo cual me respondió: "Ya encontraras al HOMBRE que te haga sentir todo eso". Justo ahí entendí que yo estaba aceptando mi realidad, mi verdadera preferencia sexual... y ella nunca estaría conmigo como pareja. Nos volvimos a ver un par de veces, pero siempre en calidad de amigas, aunque nada volvió a ser igual en nuestra relación. Hoy nos seguimos en las redes, y si bien al momento que escribo esto ella sigue sola, espero que pronto conozca a alguien que la cuide como se merece y que juntos sean más felices que estando separados. 

Ambas son excelentes personas y en lo que duraron nuestras amistades no puedo reprocharles nada. De una u otra manera estuvieron en el peor momento de mi vida y eso se los voy a agradecer por siempre. 

Hace unos meses me asaltó la duda otra vez, sería mi "tercer caso" (y dicen que la tercera es la vencida no?), pero no, fue solamente una falsa alarma. Igual pasaron cosas y esa amiga me demostró que no era tan incondicional como pensaba. No sé si por la experiencia, por el momento que estoy pasando o por la crisis de los 30, pero llega un momento en el cual ya no te aguantas ciertas cosas, y determinadas actitudes te terminan rompiendo las pelotas. Te cansas de ser siempre la que está para los demás, pero no vas a mendigar que te dediquen tiempo y atención. Cuando sentís que no te valoran, te rendís y te vas. Con el tiempo se darán cuenta que ya no sos la misma o de que te alejaste. Depende de cuánto fue ese tiempo se verá si se puede recuperar algo de lo que tuvimos o si ya no hay marcha atrás. 

Las circunstancias que nos pone el destino y el tiempo nos demuestran realmente cómo son las personas, quienes son esos amigos en las buenas y en las malas, no importa la distancia en un mundo tan virtual, lo único que impiden los kilómetros que nos separan es la falta de abrazos y de un hombro donde llorar, pero quien quiere estar en tu vida y saber de vos te lo va a demostrar... y al que no: "Besito y chau". 

Quizás en unos días, semanas, meses o años me vuelva a confundir por qué no? Quizás me vuelva a enamorar de alguien a quien solo veía como amiga... Sólo el "destino" sabe lo que me tiene preparado de acá hacia mi final... 




Escrito en Noviembre de 2018 por Flavia A. Moar





sábado, 26 de agosto de 2017

No te enamores de cobardes (YO)

Si bien uno no elige de quien enamorarse (pero que hermoso sería todo si pudiéramos controlar los sentimientos no?), siempre hay indicios/señales como un semáforo en amarillo que nos advierte, pero no lo vemos, o mejor dicho, no lo queremos ver. Sabemos que cruzar en amarillo puede ser peligroso, e igual nos arriesgamos, pisamos más a fondo el acelerador y con suerte cruzamos sin chocarnos contra un camión, pero no siempre vamos a tener la misma fortuna, ni un ángel cuidándonos las 24 horas, los 365 días del año, ni durante toda nuestra vida...

Vayamos por partes, según la Real Academia Española un "cobarde" es una persona sin valor ni espíritu para afrontar situaciones peligrosas o arriesgadas. Hay diferentes clases de cobardes, pero no voy a ahondar en el tema. En resumen, hay gente arriesgada/valiente, lo cual no quiere decir que sean toda su vida así, o lo sean todo el tiempo, ni tampoco hay personas que se pasan toda su existencia con miedo constante, hay grises y hay etapas que transitamos todos... 

En estos últimos años me he cruzado con varias personas que denotaban tener miedo a enamorarse, con miedo a conocer a alguien nuevo y muy diferente a su "ex", siendo que justamente, si con tu anterior pareja no funcionó por algo, por qué no intentarlo con alguien cuyas cualidades o características sean opuestas? No me vengan con la excusa del tiempo del duelo, no siempre es cuestión de tiempo para volver a sentir, hay gente que el duelo lo hace estando aún en pareja, y que solo seguían estando juntas por una cuestión de costumbre o por miedo a terminar solas. La soledad no es mala, acostumbrarse a estar solos y terminar siendo un ser ermitaño si, es perjudicial para la salud mental. 

Tampoco los signos del zodiaco son culpables de que una relación no funcione (o no llegar ni a intentarlo). Todo eso del signo, el ascendente, las lunas, etc. Yo creo que la química y la piel va más allá de las cartas astrales. Si, puede influir en algunas características de la persona, pero no puede ser impedimento de nada... Menos para querer a alguien que según los astros es totalmente incompatible con nosotros. 

Hace poco me volvió a pasar, y por eso acá estoy. Me volví a enganchar (por decirlo de alguna manera) con quien "no debía", me volví a ilusionar con unos ojos y una sonrisa que aún hoy veo en sueños; me imaginé la casa, el perro, y ponele que también los hijos. Me imaginé los viajes compartidos en destinos soñados. Será mi culpa por vivir soñando despierta y por no dormir tanto en las noches. 

Ya lo decía Platón: "No hay ser humano, por cobarde que sea, que no pueda convertirse en héroe por amor" y eso es lo que esperamos inconscientemente (o conscientemente) cuando conocemos a un nuevo cobarde, que se la juegue por amor, por nuestro amor... Idealizamos a ésta nueva persona, nos acostumbramos a su compañía, a sus mensajes diarios, a su perfume en nuestra cama y en nuestra piel, le abrimos la perta de nuestra casa y sin pensarlo tanto como deberíamos le abrimos las puertas de nuestra alma, nos volvemos vulnerables y nos dejamos llevar por los sentimientos... 

Ya perdí la cuenta de los amores no correspondidos, ya que en eso del "amor" he sufrido bastantes derrotas ya, lo cual no hace que deje de intentarlo cuando se me presenta una nueva ilusión. Admiro a mi propio corazón capaz de sentir tan fuerte una y otra vez, aunque no lo demuestre con cualquiera. Aunque me muestre fuerte y fría al principio, me quiebro fácilmente. Ya son muchas las heridas cicatrizadas, y una nueva por curar... solo es cuestión de tiempo, distancia, amigos y un poco de alcohol. 

Hay gente que se rinde rápido, con los primeros intentos y que no dan muchas oportunidades, siendo que las relaciones llevan tiempo en gestarse. 

Recién en la radio sonaba un viejo tema de Shakira que dice: "Yo no quiero cobardes que me hagan sufrir" porque justamente quienes no se arriesgan a salir de su zona de confort y conocer a alguien nuevo van a terminar lastimándote. Ahí me di cuenta que hay muchas canciones que mencionan a los cobardes, al menos en el género de música que suelo frecuentar. Pero después de una canción así viene una que habla de lo hermoso de las relaciones, porque el poder sentir algo lindo por otra persona vale totalmente la pena. 

La gente habla porque es fácil y gratis, te van a decir miles de expresiones de manual que no te van a ayudar en nada, y solo te van a hundir más. Me han dicho tantas frases trilladas en estos días (a veces es mejor que no te digan nada), pero me quedo con las últimas palabras que me dijo ella: "Son cosas que pasan", pero yo creo que todas las cosas pasan por algo, la cuestión es que nosotros no nos pasemos toda la vida buscando ese "Por qué a nosotros?". 

No hay que arrepentirse de nada de lo que hacemos por seguir nuestros sentimientos, por más que no sean correspondidos, para nosotros son reales, y eso vale mucho más que los bienes materiales que puedas tener. 

No voy a ser como la mayoría, no te voy a decir que no te enamores de alguien que crees que es un cobarde (o que está en una etapa complicada de su vida), dale una oportunidad, date una oportunidad de volver a "sentir cosquillas en la panza". Arriésgate, que no se trata de quien siente más o mejor, se trata de sentir y estar feliz, aunque dure más tiempo el dolor por la ruptura que lo que duró la relación (haya tenido la etiqueta que sea). 

Mira a los ojos, besa lento y también apasionadamente, abraza fuerte, tomale la mano al caminar por la calle, dile que la extrañas, que la queres, haz ese regalo por más insignificante que te parezca, anda a buscarla a donde sea con tal de verla, entrégate completamente que si te caes y te rompes, con el tiempo vos te vas a rehabilitar, y la otra persona es quien va a perder si decide dejarte... 

El día que te vayas de este mundo va a valer más todo lo que pudiste querer y lo que hiciste por esos momentos de felicidad, sin importar que tan fugaces y esporádicos hayan sido. 

Enamórate mil veces si hace falta, pero nunca dejes de sentir, que un corazón que no siente se termina marchitando. 



Escrito en Agosto de 2017 por Flavia A. Moar






martes, 28 de julio de 2015

Viajar (YO)

¿A quién no le gusta viajar? Hay quienes prefieren primero recorrer el país y luego el exterior, y hay quienes solo viajan afuera. Son gustos...

Yo busco viajar siempre que puedo, realmente no importa tanto dónde, sino más bien con quién y cuánto tiempo. La rutina, el trabajo, los estudios, los dramas familiares nos van consumiendo poco a poco... pero acá estamos... acá seguimos.

Actualmente estoy en Mar del Plata, por segunda vez en lo que va del año. Es cerca, accesible, pero no es de mis lugares preferidos. Se podría decir que es lo que hay actualmente, así que intentamos disfrutarlo al máximo, más allá de que está lloviendo en este momento, así que no queda otra que quedarse en el Hostel (Che Lagarto) a editar fotos, pero me dieron ganas de escribir. 

Me dieron ganas de escribir sobre una de mis pasiones que es viajar, porque justo con otro huésped y con la encargada del establecimiento nos pusimos a hablar sobre donde nos gustaría viajar, o a dónde ya hemos viajado. A veces hasta envidio a las azafatas que se la pasan viajando, conociendo lugares nuevos según la compañía en la cual trabajen. Por desgracia nunca se me dieron bien los idiomas por eso no era una profesión dentro de mis posibilidades (actualmente Contadora y futura Lic. en Administración, ambas en la UBA como corresponde).

Viajar, si es cerca que sea manejando (o sea con el Tiburón Negro), o en micro si no queda otra. Si es un poco más lejos, como cruzando el Atlántico el avión es lo más práctico. Hasta el día de hoy sólo crucé el Océano una sola vez, allá por el 2011 con 23 años fui a visitar a una de mis mejores amigas que se encontraba estudiando y viviendo en Grecia. Un viaje de más de un mes, mis vacaciones más largas. Claro que en ese momento me lo podía permitir porque no trabajaba en relación de dependencia, ahora ya es otra la historia. Recuerdo que tenía nervios de subirme a ese pájaro de acero, con más de 200 personas a bordo, pensado muchas toneladas y que iba a volar a más de 10.000 pies. 

No dormí en todo el viaje, me la pasaba escuchando música y mirando por la ventana, cada vez que pasábamos por una ciudad importante, es imponente verla desde tan lejos, algo que no se puede describir con palabras. Lo único malo es el apunamiento y el poco espacio entre los asientos, además del valor de los pasajes, lo cual hace que hoy solo pueda viajar a distancias más cortas. Conocer una cultura totalmente distinta, lugares donde hablan otros idiomas (griego y turco) y que algunas personas sepan tu idioma. Playas que parecen el paraíso, y que si hubiera podido alquilar un auto hubiera parado un par de horas en cada una de ellas (o al menos un día en cada uno de los balnearios de Grecia continental). 

Aún me queda conocer lugares como el Caribe Americano (donde se pueda nadar con Delfines), Italia, España, Francia, y otros países europeos. Aún me queda viajar a Australia y poder abrazar un Koala. Aún sueño con conocer Egipto, tanta historia escondida en las pirámides. Aún me quedan tantos kilómetros por recorrer (aéreos y terrestres), para eso trabajo, para juntar plata para poder viajar más. 

Por Huracán he viajado tres veces a la provincia de San Juan, pero no la pude recorrer, la verdad que no conozco casi nada de esa ciudad, más allá del Estadio del Bicentenario. Tantas horas arriba de un micro, o de un auto, para ver un partido de dos horas y volver a la ciudad de la furia donde me esperan las responsabilidades, responsabilidad debería ser una mala palabra. Ojalá me ganara la lotería para poder viajar como corresponde, sin preocupaciones, sin límites de tiempo ni dinero, pero mientras tanto hay que seguir laburando, perteneciendo al sistema. 

El año pasado me fui de vacaciones con una amiga a Las Cataratas del Iguazú, justo cuando se jugaba la semi-final del Mundial de fútbol. Obvio que era una oportunidad única y que por muchos años no se va a volver a repetir de "vivir un mundial", así que nos volvimos locas viendo la forma de llegar a Sao Paulo (avión, tren o colectivo) para estar allá en el momento en que nuestra selección jugara contra Holanda. Inolvidable, conseguimos pasajes de micro haciendo combinación (algo así como hacer Caballito-Retiro-Córdoba, 18 horas de viaje para estar 12 horas y volver, pero valió mucho la pena el dinero y el tiempo invertidos) miles de argentinos copando la ciudad brasilera, llegamos justo el día que a Brasil Alemania le había hecho 7 goles. Imposible conseguir entradas (demasiado caras, más si se daban cuenta de que eras argentino). 

Los brasileros se compraban las camisetas de Holanda y en el FIFA Fan Fest se pusieron a cantar con los de naranja, lo cual le dió y mayor sabor a la victoria por penales (que manera de sufrir, pero ser hincha fanática de Huracán me hizo estar más que preparada para este tipo de situaciones)... Ganamos, pasamos a la final y con mi amiga nos volvimos a seguir con nuestras vacaciones, quedándonos solo dos días para visitar las cataratas, un día del lado argentino y otro del lado brasilero. 

En este 2015 ya voy tres viajes a la costa, en marzo me escape un finde a Santa Teresita manejando otro auto (traicionando al Tibu) y volviendo en micro, para ir el finde siguiente a Mar del Plata y volver manejando otra vez. Y ahora que le hice el motor nuevo a mi bebé, me escapé sola, me tome unos cuantos días de mis vacaciones del año pasado, y vine a Mardel devuelta. Y con mis amigas ya estamos planeando un próximo destino un viaje a San Clemente para Agosto... dale Gas :)

No podría decir si me gusta más viajar en auto o en avión, cada una tiene sus ventajas y sus desventajas... lo importante es viajar... 




Escrito en Julio de 2015 por Flavia A. Moar







viernes, 24 de julio de 2015

Porque no me gusta el frío (YO)

 La verdad que lo pienso, y hasta lo hablo con gente que piensa diferente a mi, pero no, no lo entiendo. No entiendo como hay gente que AMA el FRÍO, que AMA el INVIERNO. Si fuera por mi me iría a vivir a un lugar tropical con un VERANO ETERNO (Como la canción de aquella tira de televisión emitida por Telefé, "Verano del 98", un verano que duro como dos años, y que muchos de los que nacimos en la década del '80 nos sabemos las canciones aún hoy, casi 20 años después).

 Hasta me han llegado a decir amargada, amargada yo? Ustedes son los amargados que prefieren una estación donde todo el mundo viste con ropa oscura, emponchados de tal manera que apenas nos dejamos descubiertos los ojos, ya que tenemos que usar guantes y gorros, donde no alcanza con un solo abrigo, sino que parecemos el osito Bimbo o el muñeco de Micheline. 

Nos ponemos toda la ropa del placard encima para salir a la calle, pero en nuestra casa o en el trabajo nos sacamos todo porque la mayoría de los ambientes son climatizados (no es el caso de mi nuevo hogar que es más frío que la calle). 

En la facultad nos pasamos buscando el lugar más cercano a la calefacción, no importa si no llegamos a ver nada del pizarrón, lo importante es descongelarnos, al menos por unas horas. En los transportes públicos no hace falta calefacción, ya que con el calor humano alcanza y sobra. Lo mismo en el trabajo, cerca de una estufa o del split del aire "frío-calor". En el colectivo preferimos ir en el fondo, cerca del motor. 

Entramos y salimos de ambientes climatizados, lo cual (el cambio repentino de clima) nos termina haciendo mal, ya que es casi imposible pasar el invierno sin al menos resfriarse UNA VEZ, ni hablar de la tos, en ésta época del año todo el mundo va tociendo. Aún recuerdo que en el 2009 se expandió la gripe A (H1N1) y por ese motivo en todos lados había ventanas abiertas, ya que la Organización Mundial de la Salud la clasificó como Pandemia. 

Cuestión que todo el mundo tenía miedo a contagiarse, así que preferían tener frío, pero ambientes ventilados, que estar calientes en un lugar, yo era una de esas personas. En nuestro país murieron al parecer 137 personas por esta enfermedad, siendo el segundo país con mayores decesos, después de Estados Unidos.

Volviendo a mi desagrado por el frío... Todas las mañanas es una tortura sacar la mano de entre todas las frazadas (duermo con mínimo tres frazadas, ya que intento evitar la estufa eléctrica por miedo a que se me prenda fuego todo mientras estoy durmiendo) para buscar el celular y apagar la alarma del despertador. Cuesta salir de la cama para buscar la ropa, cambiarme, y empezar toda la rutina para ir al trabajo. Todas las mañana al auto también le cuesta arrancar debido a las bajas temperaturas, ni hablar de que las ventanas están congeladas por las heladas que solemos tener por las noches. 

Hace poco descubrí lo que es dormir con una bolsa de agua caliente, a falta de calor humano con quien compartir la cama de dos plazas, nos compramos una de esas famosas bolsas, la cual todas las noches la lleno con agua casi hervida y la pongo junto a mis pies. Porque otra de las cosas malas del invierno es que sufro de "mala circulación", motivo por el cual, en ésta época del año tengo las manos y los pies congelados durante todo el día. Además tengo que dormir con medias, hasta que mis pies obtengan una temperatura considerable.

En resumen, en invierno prácticamente todo me da paja: levantarme, bañarme, salir a trabajar, ir a jugar a la pelota, salir a trotar/caminar, ir a bailar, salir de paseo, etc etc etc. Una de las pocas cosas que no me da paja es cocinar algo al horno, ya que eso hace que se caliente un poco, al menos, el departamento. Me encantaría ser como los osos e hibernar unos dos meses, acostarme y simplemente dormir... y dormir...

Otra cosa que me molesta en el invierno es el momento de la ducha, de bañarme, cuesta desvertirse, hay que tomar coraje para ingresar al baño, pero toma mucho más coraje salir devuelta al frío invernal que nos espera detrás de las cortinas, lejos del agua caliente. Agarrar la toalla como si fueramos flash, secarnos lo más velozmente posible, cambiarnos, secarnos el pelo (cosa que en verano no hacemos) y salir devuelta a la realidad. 

En Junio y Julio en Buenos Aires si bien no nieva (salvo aquel 9 de Julio del 2007), llueve, o simplemente está nublado, feo y deprimente. Se suele escuchar más música romántica, lentos, esos temas que se complementan con el clima. Me dedico a mirar tele (pelis o series) mientras ingiero alimentos con muchas calorías (chocolates sobretodo), en la cama obviamente. 

Estoy como Crónica TV, contando los días que faltan para la primavera, hoy faltan 59 días aún...!!! 

Que vuelva el calor, los días soleados y con temperatura ideal para ir a tomar mates al lado del río, salir a caminar, ir a tomar algo en algún bar (preferentemente en la vereda), balconear tomando mates o simplemente leyendo, tomar sol (y así tomar un poco de color y dejar de ser Casper)... Con música alegre y que te tiren para arriba... 

El calor también tiene sus cosas, pero nada que una buena ducha o un amigo con pileta en la casa no pueda solucionar!!! 



Escrito en Julio de 2015 por Flavia A. Moar